Franquicias desde casa

Este es uno de los momentos más idóneos para abrir tu propia franquicia en casa. Sólo necesitas una buena idea, mucha confianza en ti mismo y decisión. Puede parecer arriesgado comenzar a trabajar por tu cuenta, pero a falta de trabajo, siempre es buena idea ser tu propio jefe. Tú te pones los horarios, tú calculas tus beneficios y tú mismo decides el camino que tomará tu empresa. No tengas miedo, lo importante es empezar y organizarte bien. Calcula bien la cantidad de dinero inicial que vas a necesitar.

Este aspecto es muy importante. Aunque en muchos casos empezar a crear tu propia empresa desde tu casa supondrá una inversión relativamente baja, hay que realizarla. Sin embargo, gracias al hecho de estar en casa, ahorrarás en muchos aspectos y en salarios para terceros. Es más que probable que si te sabes vender bien en las redes sociales y en Internet consigas que tu negocio despegue.

Si trabajas desde casa no tendrás que pagar un local en el que trabajar o tener una oficina, podrás crear tu propia oficina o espacio en tu casa, evitando tener que alquilar o comprar algún espacio. Ahorrarás en muchos aspectos, como por ejemplo en transporte, ya que te evitarás los desplazamientos hasta el trabajo, o en facturas de internet o luz, sólo tendrás que pagar las de tu hogar.

Todo tu esfuerzo consistirá en realizar tu trabajo y en dar a conocerlo. Con todo el dinero que ahorres, en un futuro podrás invertirlo para hacer tu negocio más grande, contratar a alguien si es necesario, o enfocarlo hacia nuevos aspectos.

Sin embargo, no todo son ventajas. Has de tener muy claras tus limitaciones antes de abrir un negocio en casa. No todo el mundo está preparado para ello. Hay que gente que cree que puede estar capacitado, pero es más duro de lo que parece. Es difícil algunas veces saber diferenciar la vida profesional de la personal, no debe estar anteponiéndose una sobre la otra. Hay que saber marcar unos horarios, para no estar demasiado metido en uno de los dos aspectos y no descuidar ninguno.

Si te decantas por una franquicia, la experiencia de otras personas puede ser un aval. Contacta con otros que ya hayan pasado por la misma situación para saber cómo es el modelo de negocio y cual pueden ser los pasos a seguir o a evitar. En muchos casos, funciona.