Muchas son las ofertas actuales para poder trabajar para otras personas a través de internet desde casa, sin necesidad de intermediarios ni de moverte de tu casa. Estas ofertas salen publicadas en muchas páginas de empleo, o incluso hoy en día ya hay páginas dedicadas plenamente al empleo desde casa. Entre todas las modalidades de teletrabajo existentes una de ellas es realizar ventas sin salir de casa y cobrar por comisiones de las ventas. Podrás realizar el trabajo por teléfono, o incluso hacer una página web especializada para vender los productos que te proponga la empresa para la que trabajas.

En muchas de ellas no es necesario que estés todo el día pegado al teléfono llamando a la gente, con vender es necesario, tú eliges la manera. Todo lo que cobres dependerá de tus ventas. Si eres una persona con don de gentes, sociable y que se le da bien eso de vender sin necesidad de estar delante de la persona y tienes gran nivel de convicción, este podría llegar a ser un gran trabajo para ti.

Es importante que tengas paciencia, pues como en la mayoría de trabajos desde casa es probable que no comiences viendo grandes resultados inmediatos, pero esfuérzate y lo acabarás consiguiendo. Este trabajo es bueno para personas que tienen otro empleo y tiempo libre, o que están en casa sin trabajo pero quieren aprovechar todo el tiempo en emplearlo para hacer otro tipo de actividades que le puedan resultar algo rentables.

Las empresas que suelen contratar a personas para que vendan con comisión suelen ser de cosméticos o productos de belleza, complementos para hombres y mujeres, calzado o bebidas, la verdad es que pueden ser artículos dispares. Hay que ser muy hábil para poder convencer a alguien de que quiere y necesita un producto en concreto, pero con el paso de las semanas se puede ir mejorando en ese aspecto.

Las comisiones que dan este tipo de empresas pueden ser fijas o variables. Dependiendo de la cantidad de productos vendidos y los clientes conseguidos, e incluso en algunas empresas se consigue un sueldo más o menos fijo independientemente del número de ventas, para los meses más flojos.

Antes de comenzar a trabajar en este campo es importante asegurarse de la fiabilidad de la empresa, de los productos y de considerar si se está capacitado para aguantar la presión de no conseguir unos objetivos específicos.

 

El trabajo desde casa se ha convertido en uno de los puestos de trabajo más atractivos para la mayoría de la población. Debido a la situación económica actual, muchos son los que deciden dedicarse a trabajar desde casa. Algunas personas crean su propio modelo de trabajo, empresa o franquicia, sin embargo, también son muchas las ofertas de trabajo en las que se puede realizar un trabajo desde casa para poder ganar dinero. Lo importante es saber, ¿de cuáles puedo fiarme realmente?

Las nuevas tecnologías nos hacen la vida más fácil, pero también hacen que los timos y estafas sean más frecuentes, sobre todo debido a la avalancha de información, ofertas y nuevas formas de trabajo. Ten mucho cuidado con los trabajos que te prometen grandes cantidades de dinero con poco esfuerzo o en poco margen de tiempo.

Aléjate de ese tipo de ofertas, y has de estar realmente seguro de la fiabilidad de la empresa o página como para aceptar el trabajo que te proponen. Antes de nada, deberás preguntarles en qué consiste realmente el trabajo a realizar, es común que a veces, ya que trabajas desde casa y no desde un puesto real, quieran aprovecharse de las personas.

Objetivos e incentivos inalcanzables, o trabajos excesivamente duros para la cantidad de dinero que se recibe. Una vez que te haya quedado clara la oferta de trabajo y lo que se te exige, o puede incluso que antes, es bueno que investigues más acerca de la compañía en concreto. Deberán tener una página web fiable y en la que se muestren detalles de que realmente existe. En caso de no encontrar nada de esto, deberás tener mucho cuidado, seguir investigando o averiguar si existen personas que ya hayan realizado el trabajo previamente. En caso de que puedas hacerlo, contacta con personas que ya han estado realizando el trabajo, o busca comentarios y opiniones acerca del trabajo.

No todos los comentarios son fiables, pero te ayudarán a que te hagas una idea aproximada de lo que realmente encontrarás. No te fíes de los puestos de trabajo en los que tengas que desembolsar una cantidad de dinero inicial para poder comenzar a trabajar. Por muy mal que esté la situación, nadie tiene que pagar por un trabajo, y aunque digan que van a desembolsarte después el dinero, no deberías fiarte. Ni tan siquiera de aquellas ofertas con formación. Es mejor prevenir que curar

Si vas a empezar a trabajar en casa, o si ya llevas un tiempo haciéndolo, has de saber que el ambiente que rodea para trabajar influye mucho en tu estado de ánimo y en tu productividad. Aunque el espacio en el que trabajas se encuentre dentro de tu hogar, es bueno partir de la premisa de que no es bueno trabajar en el mismo lugar en donde descansas, ya que no aprovecharás bien las horas de trabajo.

Es inevitable distraerse, tumbarse, ponerse a ver la televisión, o incluso que te distraigan las personas que se encuentren en casa si te encuentras por ejemplo trabajando en el salón. Es bueno que crees tu propio espacio, ya sea en una habitación que se use única y exclusivamente como tu oficina o taller, o una esquina o espacio para tus momentos de trabajo y concentración.

De esta forma, tanto tú como los que te rodean, sabrán que cuando te encuentres en tu lugar de trabajo no han de molestarte, y que además, tú no tendrás las típicas cosas que te puedan distraer, y te encontrarás como en cualquier otra oficina. Es importante que te crees unos horarios de trabajo, lógicamente al estar en casa pueden ser más flexibles que si tuvieras que desplazarte, pero es importante acostumbrarte a una rutina de trabajo para que también las horas que trabajes se hagan más productivas.

En cuanto a las cosas importantes a tener en cuenta en tu nuevo lugar de trabajo es que ha de estar correctamente iluminado para no forzar excesivamente la vista. Si vas a estar muchas horas sentado, utiliza la silla más cómoda que encuentres, y ten mucho cuidado con la postura corporal. Si pasas muchas horas en una situación que en un principio te resulta cómoda pero no es correcta, es más que probable que unas cuantas horas después te duela bastante la espalda o la cabeza, y tengas forzosamente que dejar de trabajar.

Intenta tenerlo todo lo más ordenado posible, y evita estar trabajando en zonas donde haya excesivo ruido, como por el ejemplo el salón. Es conveniente que en el espacio haya ventanas, para poder ventilar la habitación o porque dan sensación de tranquilidad, nadie quiere estar todo el rato mirando una pared. Si eres de esas personas que trabajan todo el día con el ordenador has de tener mucho cuidado de situarte la pantalla a la distancia adecuada de los ojos.